23 de abr. de 2015

A NOSA HORTA

Desenrolando competencias.
É un espazo perfecto para que os nenos e nenas experimenten con todo aquelo que ten que ver cos coñecementos relacionados co ámbito natural e organización espacial, mais non só iso. O horto convértese nun recurso fundamental para contribuír á posta en valor entre os cativose cativas a actividade agrícola, da producción de alimentos tan esencial para toda sociedade, “xa que é o noso sustento”.
O composteiro gaña protagonismo estes días.












EU SOLIÑO!, EU SOLIÑA!.

Fomentar a autonomía, un esforzo diario.



17 de abr. de 2015

VISITA DE GASPAR: O REI BOTÁNICO

Esta semana visitounos o técnico forestal Gaspar Bernárdez ( adicado a investigación bótanica e autor de diferentes libros de Bótanica), que impulsa o  proxecto para a creación dun xardín botánico e arboreto da Fundación Lago de Castiñeiras_Cotorredondo, que alcanzarán entre os dous las 75 hectáreas. A creación dunha colección de plantas vivas, que sirvan para realizar diferentes actividades medioambientales, de ocio e socioculturais.
Visitounos na escola e falounos da flora de Galicia e fauna.










Os tres porquiños

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16 de abr. de 2015

aRango del artículo 15 abr. 2015 ABC (Madrid)LAURA PERAITA «Sustituirel libro por tabletas es un error, y nos arrepentiremos»

Catherine L´Ecuyer Autora de «Educar en la realidad»

Multitarea «Hay exceso de información irrelevante. Un niño o adolescente con déficit de pensamiento es un buen candidato para la manipulación ideológica»

Tras el éxito de «Educar en el asombro», Catherine L´Ecuyer vuelve a sorprender a sus seguidores con «Educar en la realidad», un libro que defiende las relaciones interpersonales, la empatía, la sensibilidad... para que los niños puedan aprender, más allá de las pantallas de los ordenadores.

 
—¿Por qué hay que educar en la realidad?
—Una viñeta del humorista gráfico Faro describe un padre subiendo la montaña con sus dos hijos. Les dice «mirad que puesta de sol tan bonita», a lo que ellos responden, «jolines, papá, ¡dos horas caminando para ver un fondo de pantalla!». Hoy, nuestros hijos pueden padecer déficit de realidad, y eso repercute en el aprendizaje.
—¿De qué manera?
—Para aprender hay que partir del deseo de conocer, del asombro. Lo que asombra es la belleza de la realidad. Si hay carencia de realidad, hay déficit de aprendizaje.
 —En su libro asegura que «necesitamos una revolución educativa». ¿En qué consiste?
 —La educación no es verdadera por ser revolucionaria, sino que es revolucionaria por ser verdadera. Hay que reconectar con la realidad de nuestra naturaleza, volver a lo esencial, a la sofisticación de la sencillez, a sintonizar con lo bello, verdadero y bueno.
 —Que nuestros hijos sean nativos digitales, ¿favorece a su cerebro para agilizar el aprendizaje? 
—No. Eso es un mito tecnológico. El cerebro es plástico, pero no es infinito. Todos tenemos limitaciones que marcan nuestra naturaleza y cuando intentamos sobrepasarlas, nos pasa factura, tanto a los inmigrantes como a los nativos digitales. Según los estudios, el cerebro multitarea tecnológico lleva al colapso de la memoria de trabajo, a la superficialidad en el pensamiento, a la dificultad para enfocar y desenfocar la atención. El exceso de información irrelevante lleva al déficit de pensamiento y a la pérdida del sentido de relevancia. Sin relevancia no hay sentido. Y un niño o adolescente con déficit de pensamiento es un buen candidato para la manipulación ideológica.
—Uno de los atractivos para matricular a los hijos en un colegio es que disponga de tabletas. ¿Es una buena decisión?
—No está demostrado que den mejores resultados académicos. La sustitución del libro de texto es un error del que nos arrepentiremos en unos años. En infantil, nunca está justificado. En Primaria, la tableta puede interferir con el aprendizaje de la lectoescritura. No es lo mismo la educación individualizada de una tableta que la educación personalizada que solo da un maestro. Si el fin de la educación es buscar la perfección de la que es capaz el niño, es preciso discernir de qué es capaz cada niño. Ese trabajo no lo puede realizar una herramienta digital.
—Pero, en su libro reconoce que está demostrado que la tableta motiva a los alumnos.
 —Los estudios dicen que motiva porque gusta más, pero no es un criterio educativo. La motivación que procuran esos dispositivos es una motivación para la diversión, no para el aprendizaje. La prueba es que no lleva a una mejora en los resultados académicos.
—¿Se equivocan los padres que ponen internet en manos de sus hijos?
—Las pantallas no son herramientas neutras en la infancia porque tienen un efecto «desplazamiento». Mientras un niño está en internet, deja de hacer mil cosas que aportan mucho más a su desarrollo. En esa etapa toca experimentar, tocar, sentir, ver la realidad, estrenarla en directo y, sobre todo, desarrollar virtudes que luego permitirán usar esas herramientas de forma responsable. El uso responsable de la conducción no se consigue dándole las llaves de un Ferrari a un niño de 10 años. Antes de adentrarse en el mundo online, uno ha de tener la cabeza muy bien amueblada. Todo tiene su tiempo. La mejor preparación para el mundo online es el mundo offline.