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A escola de Pousada, forma parte do C.R.A plurilingüe de Vilaboa, Consuelo González Martínez.
- HOXE NA ESCOLA
- PROXECTO DA AUGA
- PARA ÁS FAMILIAS
- SAMAÍN
- FESTIVAIS
- CONTOS
- PROXECTO EMOCIÓN-ARTE
- PROXECTO: O NOSO CORPO
- NADAL E OUTRAS CELEBRACIÓNS
- OS CASTELOS
- COÑECE A NOSA ESCOLA
- DIVERSIDADE E EDUCACIÓN EN VALORES
- QUÉ ANIMALADA!
- EDUCACIÓN AUDIOVISUAL
- PROXECTO:ABELLAS
- PROXECTO DA PREHISTÓRIA
- PROXECTO DO UNIVERSO
- PROXECTO ÁFRICA
- Aproximación á LECTOESCRITURA
24 de abr. de 2015
23 de abr. de 2015
A NOSA HORTA
Desenrolando competencias.
É un espazo perfecto para que os nenos e nenas experimenten con todo aquelo que ten
que ver cos coñecementos relacionados co ámbito natural e organización espacial,
mais non só iso. O horto convértese nun recurso fundamental para contribuír á posta en
valor entre os cativose cativas a actividade agrícola, da producción de alimentos tan
esencial para toda sociedade, “xa que é o noso sustento”.
O composteiro gaña protagonismo estes días.

17 de abr. de 2015
VISITA DE GASPAR: O REI BOTÁNICO
Esta semana visitounos o técnico forestal Gaspar Bernárdez ( adicado a investigación bótanica e autor de diferentes libros de Bótanica), que impulsa o proxecto para a creación dun xardín botánico e arboreto da Fundación Lago de Castiñeiras_Cotorredondo,
que alcanzarán entre os dous las 75 hectáreas. A creación dunha colección de
plantas vivas, que sirvan para realizar diferentes actividades
medioambientales, de ocio e socioculturais.
Visitounos na escola e falounos da flora de Galicia e fauna.
Visitounos na escola e falounos da flora de Galicia e fauna.
16 de abr. de 2015
aRango del artículo 15 abr. 2015 ABC (Madrid)LAURA PERAITA «Sustituirel libro por tabletas es un error, y nos arrepentiremos»
Catherine L´Ecuyer Autora de «Educar en la realidad»
Multitarea «Hay exceso de
información irrelevante. Un niño o adolescente con déficit de pensamiento es un
buen candidato para la manipulación ideológica»
—¿Por qué hay que educar en la realidad?
—Una viñeta del humorista gráfico Faro describe un padre subiendo la montaña con sus dos hijos. Les dice «mirad que puesta de sol tan bonita», a lo que ellos responden, «jolines, papá, ¡dos horas caminando para ver un fondo de pantalla!». Hoy, nuestros hijos pueden padecer déficit de realidad, y eso repercute en el aprendizaje.
—Una viñeta del humorista gráfico Faro describe un padre subiendo la montaña con sus dos hijos. Les dice «mirad que puesta de sol tan bonita», a lo que ellos responden, «jolines, papá, ¡dos horas caminando para ver un fondo de pantalla!». Hoy, nuestros hijos pueden padecer déficit de realidad, y eso repercute en el aprendizaje.
—¿De qué manera?
—Para aprender hay que partir del deseo de conocer, del asombro. Lo que asombra es la belleza de la realidad. Si hay carencia de realidad, hay déficit de aprendizaje.
—En su libro asegura que «necesitamos una revolución educativa». ¿En qué consiste?
—La educación no es verdadera por ser revolucionaria, sino que es revolucionaria por ser verdadera. Hay que reconectar con la realidad de nuestra naturaleza, volver a lo esencial, a la sofisticación de la sencillez, a sintonizar con lo bello, verdadero y bueno.
—Que nuestros hijos sean nativos digitales, ¿favorece a su cerebro para agilizar el aprendizaje?
—No. Eso es un mito tecnológico. El cerebro es plástico, pero no es infinito. Todos tenemos limitaciones que marcan nuestra naturaleza y cuando intentamos sobrepasarlas, nos pasa factura, tanto a los inmigrantes como a los nativos digitales. Según los estudios, el cerebro multitarea tecnológico lleva al colapso de la memoria de trabajo, a la superficialidad en el pensamiento, a la dificultad para enfocar y desenfocar la atención. El exceso de información irrelevante lleva al déficit de pensamiento y a la pérdida del sentido de relevancia. Sin relevancia no hay sentido. Y un niño o adolescente con déficit de pensamiento es un buen candidato para la manipulación ideológica.
—Uno de los atractivos para matricular a los hijos en un colegio es que disponga de tabletas. ¿Es una buena decisión?
—No está demostrado que den mejores resultados académicos. La sustitución del libro de texto es un error del que nos arrepentiremos en unos años. En infantil, nunca está justificado. En Primaria, la tableta puede interferir con el aprendizaje de la lectoescritura. No es lo mismo la educación individualizada de una tableta que la educación personalizada que solo da un maestro. Si el fin de la educación es buscar la perfección de la que es capaz el niño, es preciso discernir de qué es capaz cada niño. Ese trabajo no lo puede realizar una herramienta digital.
—Pero, en su libro reconoce que está demostrado que la tableta motiva a los alumnos.
—Los estudios dicen que motiva porque gusta más, pero no es un criterio educativo. La motivación que procuran esos dispositivos es una motivación para la diversión, no para el aprendizaje. La prueba es que no lleva a una mejora en los resultados académicos.
—¿Se equivocan los padres que ponen internet en manos de sus hijos?
—Las pantallas no son herramientas neutras en la infancia porque tienen un efecto «desplazamiento». Mientras un niño está en internet, deja de hacer mil cosas que aportan mucho más a su desarrollo. En esa etapa toca experimentar, tocar, sentir, ver la realidad, estrenarla en directo y, sobre todo, desarrollar virtudes que luego permitirán usar esas herramientas de forma responsable. El uso responsable de la conducción no se consigue dándole las llaves de un Ferrari a un niño de 10 años. Antes de adentrarse en el mundo online, uno ha de tener la cabeza muy bien amueblada. Todo tiene su tiempo. La mejor preparación para el mundo online es el mundo offline.
—Para aprender hay que partir del deseo de conocer, del asombro. Lo que asombra es la belleza de la realidad. Si hay carencia de realidad, hay déficit de aprendizaje.
—En su libro asegura que «necesitamos una revolución educativa». ¿En qué consiste?
—La educación no es verdadera por ser revolucionaria, sino que es revolucionaria por ser verdadera. Hay que reconectar con la realidad de nuestra naturaleza, volver a lo esencial, a la sofisticación de la sencillez, a sintonizar con lo bello, verdadero y bueno.
—Que nuestros hijos sean nativos digitales, ¿favorece a su cerebro para agilizar el aprendizaje?
—No. Eso es un mito tecnológico. El cerebro es plástico, pero no es infinito. Todos tenemos limitaciones que marcan nuestra naturaleza y cuando intentamos sobrepasarlas, nos pasa factura, tanto a los inmigrantes como a los nativos digitales. Según los estudios, el cerebro multitarea tecnológico lleva al colapso de la memoria de trabajo, a la superficialidad en el pensamiento, a la dificultad para enfocar y desenfocar la atención. El exceso de información irrelevante lleva al déficit de pensamiento y a la pérdida del sentido de relevancia. Sin relevancia no hay sentido. Y un niño o adolescente con déficit de pensamiento es un buen candidato para la manipulación ideológica.
—Uno de los atractivos para matricular a los hijos en un colegio es que disponga de tabletas. ¿Es una buena decisión?
—No está demostrado que den mejores resultados académicos. La sustitución del libro de texto es un error del que nos arrepentiremos en unos años. En infantil, nunca está justificado. En Primaria, la tableta puede interferir con el aprendizaje de la lectoescritura. No es lo mismo la educación individualizada de una tableta que la educación personalizada que solo da un maestro. Si el fin de la educación es buscar la perfección de la que es capaz el niño, es preciso discernir de qué es capaz cada niño. Ese trabajo no lo puede realizar una herramienta digital.
—Pero, en su libro reconoce que está demostrado que la tableta motiva a los alumnos.
—Los estudios dicen que motiva porque gusta más, pero no es un criterio educativo. La motivación que procuran esos dispositivos es una motivación para la diversión, no para el aprendizaje. La prueba es que no lleva a una mejora en los resultados académicos.
—¿Se equivocan los padres que ponen internet en manos de sus hijos?
—Las pantallas no son herramientas neutras en la infancia porque tienen un efecto «desplazamiento». Mientras un niño está en internet, deja de hacer mil cosas que aportan mucho más a su desarrollo. En esa etapa toca experimentar, tocar, sentir, ver la realidad, estrenarla en directo y, sobre todo, desarrollar virtudes que luego permitirán usar esas herramientas de forma responsable. El uso responsable de la conducción no se consigue dándole las llaves de un Ferrari a un niño de 10 años. Antes de adentrarse en el mundo online, uno ha de tener la cabeza muy bien amueblada. Todo tiene su tiempo. La mejor preparación para el mundo online es el mundo offline.
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